Para empezar no es la guerra Israel-Hamas como trató de vendernos la propaganda otanista. Es la guerra de Israel contra todo el pueblo palestino.
No es una guerra de religión: miles de judíos en el mundo denuncian desde hace años y también ahora al Estado de Israel. Entre los palestinos, por otra parte, hay cristianos y millones de cristianos en el mundo denunciamos el genocidio de Israel. De hecho las guerras de religión no han existido nunca a lo largo de la historia, detrás de todas las guerras hay intereses materiales: conquistar tierras para lucrarse de ellas.
La guerra que estamos viviendo es la guerra entre un estado que es una gran base militar de Estados Unidos y la OTAN en Oriente Medio, el Estado de Israel y un pueblo palestino que vive en la Cisjordania ocupada, dónde se roban sistemáticamente tierras y donde se asesina impunemente a palestinos, o se les detiene administrativamente, por el solo hecho de serlo, incluidos niños y niñas. O palestinos que viven en Gaza -2,5 millones de personas hacinadas, 1 millón de ellas menores de 14 años- encerrados sin poder salir.
Y los movimientos de liberación palestinos el 7 de octubre atacaron Israel para acabar con este asesinato a fuego lento que se esta perpetrando desde 1948.
Las evidencias van demostrando que el objetivo no era matar, era tomar rehenes. Los asesinatos de la fiesta rave los perpetraron los helicópteros Apache del ejército de Israel.
La reacción de Israel es una violación del Derecho Internacional: obligar al desplazamiento de miles de personas, cortar agua y combustible; ametrallar los camiones de suministro llegados desde Egipto; bombardear con fósforo blanco… Y bombardear no objetivos militares sino casas, escuelas, hospitales, mezquitas e iglesias.
Y junto a los bombardeos irrumpir a tiros en hospitales, cortarles la luz y disparar a cualquier civil por la calle a cualquier hora, y disparar a matar, como hicieron con 3 rehenes israelíes con bandera blanca que habían escapado.
En realidad esta guerra Israel-Palestina es en realidad la solución final de Israel contra el pueblo palestino. Es un genocidio con bombas, disparos y matándolos de hambre; una limpieza étnica.
El deseo cada vez más claro de Israel es que los palestinos mueran o huyan a Egipto y Jordania pero las fronteras jordanas y egipcias están cerradas. El deseo de Israel es anexionarse Cisjordania y Gaza, sin palestinos.
El genocidio israelí se queda sin argumentos, cada vez más solos. No contaban con que Yemen bloquearía el Mar Rojo; Siria y Hezbollah atacan y cada ves más países de los 5 continentes apoyan a Israel.
Cuando el Papa califica de «terrorismo» las acciones de Israel o el presidente de Francia dice que hay que frenar a los colonos y sus crímenes, el sionismo se vende un poco más.
Este genocidio es el principio del fin del Estado de Israel. O deja de matar y declara el alto el fuego o se lo va a llevar el viento de la historia.
Los EEUU y la UE que están dejando solo a Zelenski. Dejarán solo al Estado de Israel, al que el tiempo se le termina. Máxime si tenemos en cuenta que por tierra las milicias palestinas están efectuando acciones militares muy efectivas contra el ejército invasor de Israel.
La opinión publica mundial esta mayoritariamente contra Israel, a medida que los muertos del ejército israelí crezcan, la opinión publica israelí estallará.
Los cristianos de Palestina han decidido no celebrar la Navidad en solidaridad con sus compatriotas «martires de Gaza». Miles de Cristianos del mundo han abierto los ojos ante la posición de lo cristianos palestinos viendo que en el llamado «mundo arabe» hay miles de cristianos.
Miles de musulmanes de todo el mundo han visto que hay miles de árabes cristianos que son árabes y cristianos a la vez. Las minorías cristianas del Magreb, Siria, Egipto, etc, hoy han demostrado que son árabes desde sus creencias. Y con ellas las minorías cristianas en Pakistán o Indonesia demuestran a los musulmanes que también son pakistaníes e indonesios.
La islamofobia en fin ha recibido un golpe mortal ante la evidencia de que las minorías cristianas toman partido por su pueblo y los islamistas se han quedado también sin argumentos.
A la solución de dos Estados le queda poco tiempo y si Israel no negocia la solución sera un único Estado palestino donde convivan judíos, musulmanes y cristianos. Del río hasta el mar.
¡Viva Palestina libre!
Joan Batlle.



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