V. “Una asociación nacionalista española”
En una ocasión la agencia EFE daba cuenta de “Dos detenidos y cargas policiales en el aniversario de las protestas de Ferraz en Madrid”, en alusión a la sede del PSOE. Se informaba de que “La protesta” había sido “convocada por la organización Núcleo Nacional” y si bien se reportaba que se escucharon “cánticos como «aquí están los nacionalistas», «en Madrid, ni un puto mena [Menores Extranjeros No Acompañados]» o «España cristiana y no musulmana»”, o que algunos portaban “banderas con el escudo recortado, el símbolo de las protestas del otoño de 2023, y otros con la cruz de Borgoña y el aguilucho [escudo franquista]”, o, ya en el último párrafo, que el PSOE condenó “los «gritos fascistas» y «saludos nazis» de estos «neofranquistas encapuchados»” (Efe.com, 10/XI/2024) 1 , siempre con el entrecomillado de distanciamiento (Rodríguez Illana, 2013) para desmarcarse del enfoque de estos testimonios, en ningún momento
se aludió a su ideología.
Un breve reportaje de El Español, que a tenor del tratamiento dispensado al grupo en cuestión más bien cabe ser descrito como publirreportaje, se encarga de dar cuenta de las particularidades de “Núcleo Nacional, la organización detrás de las protestas de Ferraz, domiciliada en Valladolid”, tal como cuenta el titular, bajo el cual un subtitular explica que “La
asociación ha llevado a cabo durante este año diferentes actos de presentación a lo largo y ancho de España abogando por un cambio de régimen político en el país.” Continuamos para bingo con el principio del cuerpo de texto que nos cuenta, con un excesivamente inconcreto epíteto, que “La organización nacionalista española Núcleo Nacional ha salido a la palestra este fin de semana por haber impulsado la manifestación que congregó el sábado a más de 2.000 personas entre la Plaza de España de Madrid y la sede del PSOE, en la calle Ferraz de la capital, contra el
Gobierno de Pedro Sánchez y «el régimen del 78»”. Añade que “Núcleo Nacional había convocado la manifestación el 21 de octubre, ocho días antes de la tragedia” de las inundaciones en Valencia, “pero una vez que se produjo, aprovechó también para protestar contra la gestión gubernamental de las consecuencias de la DANA” (Depresión Aislada en Niveles Altos o gota fría). Cuenta El Español que se trata de “Una catástrofe en la que, además, Núcleo Nacional se ha implicado especialmente enviando donaciones de materiales y alimentos a las zonas afectadas y
también voluntarios a trabajar sobre el terreno, junto con otras organizaciones como la asociación juvenil Revuelta”, esta última vinculada al partido Vox (lo que no se menciona, por supuesto). Más adelante se informa de que “El grupo ha llevado a cabo durante este año diferentes actos de presentación a lo largo y ancho de España en los que han presentado sus principales postulados ideológicos y objetivos, entre los que se encuentra, por encima de cualquier otro, el cambio del régimen político en España”. Es a partir de este punto cuando El Español, bajo diferentes y respectivos ladillos, se dedica a un muy detallado desglose de la doctrina y programa político del grupo. El monumento a la perífrasis atenuadora del diario de Pedro J. Ramírez que evita en todo momento emplear el adjetivo nazi (o, siquiera, nacionalsocialista), comienza con el apartado “Familia y valores” (Elespanol.com, 11/IX/2024) 2 :
Entre los principales postulados de Núcleo Nacional destacan la defensa de la familia tradicional y de la natalidad y la protección de «la raza y la cultura» de España.
«Al igual que entendemos la realidad biológica que diferencia a la mujer del hombre, también identificamos la realidad biológica de las características raciales de cada pueblo», aseguran en su página web.
Además, hacen hincapié en que no «aborrecen» la estructura biológica de cada pueblo, sino que «la respetan y la defienden», «entendiendo estas diferencias como la auténtica diversidad de este mundo».
Ya apuntamos más arriba que el racismo era una de las características del fascismo y, en concreto, del régimen dictatorial fascista español. El día nacional en el reino de España, como recordábamos, fue llamado, hasta el último año de la dictadura franquista, Día de la Raza y el criterio racial ha estado en la base de todos estos regímenes, si bien el español, además del
antisemitismo, adolecía de un racismo imperialista que suponía a la raza española superior a otras, como la indígena de América Latina, presentando el sometimiento de esta como un motivo de orgullo nacional (Navarro López, 2006). Que este programa político afirme no aborrecer a otras no significa que deje de concebir el papel de estas como siervos de la superior.
Sigamos con el publirreportaje de El español:
También abogan por fomentar los valores y las tradiciones cristianas y rechazan el «relativismo ateo-materialista». «Defendemos la vida religiosa, respetamos toda religión que no vaya en contra del interés nacional y defendemos el cristianismo, cuna de los valores y tradiciones que formaron España y Europa», señalan.
Estos presupuestos proceden del siglo XIX, centuria en la que la desnudez política del Estado es revestida con la legitimidad cultural y base social que le presta la idea de la comunidad imaginada conocida como nación, artefacto nuevo pero que se presenta como algo viejo, centenario o milenario, con un origen mítico que suele situarse en la llamada Edad Media, de tal modo que la actualización de la historia y la invención de la tradición proporcionan el ropaje para aquello que en realidad ejerce poder y cambia realidades; esto es, el mencionado Estado. El proceso de definición de las naciones europeas llenándolas de contenido en la Edad Contemporánea implicaba incluir a unas personas y excluir a otras. Esta nación fue definida por hombres blancos, cristianos, de las élites propietarias y alfabetizadas, y la comunidad homogénea definida excluyó a los sujetos diferentes a ellos, amén de situar a las mujeres en una posición subalterna. En este proceso de construcción de las naciones el otro (el no cristiano o materialista ateo, por referirnos al caso que nos ocupa) desempeña una función crucial, pues señalar al enemigo marca la frontera entre el nosotros y el ellos. El problema planteado por la pluralidad étnica, religiosa y lingüística en Europa (y en el reino de España) no desapareció con las constituciones del siglo XIX. “Y es que el capitalismo del siglo XIX no fue nunca democrático […]. El liberalismo decimonónico es, en realidad, capitalismo autoritario” y “el binomio capitalismo y democracia es, hasta al menos mediados del siglo XIX, una mentira” (Aragoneses, 2019: 124-125). En suma, “conviene sobre todo indicar que el germen de la exclusión que promueve este tipo de discursos está en el Estado nación inventado hace doscientos años” que excluye al otro, “sea dentro o fuera de las fronteras, y que esta exclusión, aunque no siempre se materializa en el campo de concentración, tiene un enorme potencial destructivo” (op. cit.: 136).
Por si la pista de “la protección de «la raza»” española no haya puesto sobre aviso al lector de El Español, a continuación tenemos la parte dedicada al “Deporte y vida saludable”, normalizando, de paso, a la histórica Falange Española:
La asociación hace especial hincapié en el fomento del deporte y la vida saludable −la mayoría de sus miembros cuentan con formación física y deportiva− y rechaza «la promoción de las drogas». «Debemos ayudar al prójimo a salir de este pozo que acaba con la vitalidad de nuestra gente», añade.
Además, se opone a «los medios difamatorios que corrompen y envenenan» y apuestan por un modelo económico «que permita el emprendimiento empresarial y facilite la producción de bienes y servicios para las empresas españolas» buscando, a la vez, una «mejor calidad de vida para los trabajadores».
«Un movimiento nacional debe aspirar a que todos los grupos productores
(trabajadores, autónomos, empresarios y campesinos) se integren en un modelo económico comunitarios» [sic], afirman, abogando por un modelo similar al que propugnaba Falange Española de las JONS en los años 30 del siglo XX.
Como glosábamos más arriba (Navarro López, op. cit.) y queda bien reflejado en este programa, el fascismo niega el antagonismo de intereses de las distintas clases sociales. Los regímenes dictatoriales del período de entreguerras del siglo XX, en los que tuvieron un papel fundamental partidos como el que se acaba de nombrar, “convirtieron el trabajo en un acto de patriotismo, intentando arrebatarle cualquier componente de clase” bajo una doctrina de “Trabajar más y hablar menos para que todo vaya mejor” y donde “el trabajador es un guerrero y el trabajo es una extensión de la guerra”. Como aquí comprobamos, “la retórica fascista del trabajo intentó privar al sujeto de su misión revolucionaria inscribiéndole más en esquemas raciales que socioeconómicos”. La traducción del último de los párrafos reproducidos del ideario de Núcleo Nacional se refiere a “Un derecho del trabajo desprovisto de sus elementos colectivos de clase,
sin sindicatos, sin convenios colectivos y, por supuesto, sin huelgas” dentro de “Un Estado que todo lo acapara” conformando “Un absurdo, aunque terrorífico, intento de prohibir la lucha de clases”. De acuerdo con esta concepción fantasiosa, “El trabajo no es el lugar al que se condena a
los que, privados de los medios de producción, no tienen otra fórmula para ganarse la vida. Antes bien, es el espacio donde cada cual, cada «productor»”, como recoge el último de los párrafos reproducidos hasta ahora de la pieza informativa, “ocupa el lugar que le corresponde” de tal
manera que “Hay quienes están llamados a ser jefes” y “quienes asumen los trabajos más ingratos por la fuerza del destino” (Pérez Rey y Guamán, 2019: 140-142). Y el penúltimo de los párrafos refleja los discursos modernos contra el poder del sujeto trabajo en los que “destaca la sublimación, política y jurídica, del concepto de «emprendedor» (op. cit.: 157).
Vayamos, seguidamente, al epígrafe de la asociación Núcleo Nacional “Una España «unida»” que desglosa generosamente El Español:
Núcleo Nacional defiende «una España fuerte y unida como antaño» y desprecia «los planes de la élite internacional».
La organización asegura que esa élite «sólo puede mantenerse en el poder si todos los pueblos están divididos en conflictos elaborados por ellos para separarnos e impedir el vínculo entre hermanos», asegurando, pues, que los movimientos separatistas le son útiles a esa «élite».
«Su objetivo, partir todas las grandes naciones en pequeños trozos más fáciles de controlar, por ello el nacionalista está en contra de cualquier división del pueblo y por lo tanto, de los distintos separatismos y sus provocadores», denuncian.
El minirreportaje de El Español se cierra con el rubro “Defensa de la naturaleza”:
También abogan por la defensa y la preservación de «la naturaleza y la biodiversidad» y por «alejar al hombre de la ciudad colmena, artificial y deshumanizada, devolviendo la comunidad al campo en contacto con sus raíces».
Además, rechazan la «deuda que esclaviza al pueblo». «Nuestro país y muchos otros, viven [sic] presos de una deuda impagable que han adquirido a nuestro nombre los títeres políticos de estas élites internacionales. Nos hemos vuelto esclavos de una estafa económica de proporciones astronómicas», denuncia la organización.
Una organización domiciliada en Valladolid, que ha ganado protagonismo en las últimas semanas al calor de las protestas contra la gestión del Gobierno de la catástrofe de Valencia y que aboga por un cambio radical de sistema político en España.
¿Cómo no estar de acuerdo con muchas de estas propuestas y saludar con entusiasmo su labor filantrópica para con los afectados por la DANA en Valencia? Leyendo lo que parece la nómina de actividades solidarias y nobles principios de una ONG dan ganas de afiliarse, pero no se preocupen: El Español ya se ha preocupado de aclarar más arriba que “la organización Núcleo Nacional se inscribió en el Registro Nacional de Asociaciones el pasado mes de agosto, tras la aceptación de su inscripción por parte del Ministerio del Interior, y cuenta con su domicilio social
en la ciudad de Valladolid, concretamente en la calle Renedo de la capital vallisoletana”. ¿Saludos nazis en sus actos? ¿Consignas e insultos racistas? ¿Denuncia de la Guardia Civil por posibles delitos de odio en las redes sociales (Eldiario.es, 8/IV/2025) 3 ? Meras anécdotas. Corran a su sede
a inscribirse, por mucho que algunos aguafiestas de ERC registren preguntas parlamentarias para conocer «qué medidas está implementando” el Gobierno central a la hora de “garantizar que la
legislación en materia de asociaciones no acabe permitiendo la difusión de mensajes peligrosos para la convivencia y la seguridad pública” (Publico.es, 12/XI/2024) 4 . Al fin y al cabo, un fascista no es más que un nacionalista español o un partidario de la unidad de España. Aunque un pato siga siendo un pato.
Por Manuel Rodríguez Illana.
REFERENCIAS
ARAGONESES, Alfons (2019): La construcción del enemigo como base del (neo)fascismo. En GUAMÁN, Adoración; ARAGONESES, Alfons y MARTÍN, Sebastian (Dirs.), Neofascismo. La bestia neoliberal. Madrid: Siglo XXI.
NAVARRO LÓPEZ, Vicenç (2006): El subdesarrollo social de España. Causas y consecuencias. Barcelona: Anagrama.
PÉREZ REY, Joaquín y GUAMÁN, Adoración (2019): Derecho del trabajo del enemigo: aproximaciones histórico-comparadas al discurso laboral neofascista. En GUAMÁN, Adoración; ARAGONESES, Alfons y MARTÍN, Sebastian (Dirs.), Neofascismo. La bestia neoliberal. Madrid: Siglo XXI.
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