La crisis de Ceuta -que no voy a denominar crisis “migratoria” porque sería atribuirle a los hechos una naturaleza distinta a la que tienen- nos ha dejado ya ciento cuarenta y dos fallecidos contabilizados cuando escribo estas líneas. Pero, más allá de la carnicería, provocada a todas luces por fuerzas más o menos profundas del Majzen marroquí, lo ocurrido en Ceuta deja algunas preguntas que convendría responder.
Antes de entrar en ellas, hay que recordar que el estrecho de Gibraltar no ha sido siempre el escenario geopolítico que es hoy. La elevada conflictividad de una de las dos actuales entradas al Mediterráneo no apareció hasta la conquista castellana de Al Ándalus, fruto de la lucha por el control del mar Mediterráneo protagonizada por los reinos católico-capitalistas europeos. Fue en la batalla del Salado, que aconteció en 1340 en los alrededores de Tarifa, cuando una coalición formada por Castilla, con el apoyo de la flota de la Corona de Aragón y de Génova, se enfrentó a la alianza entre andalusíes (el reino nazarí) y los benimerines (norte del actual Marruecos), apareciendo por primera vez el “problema del Estrecho”: la pugna entre cuatro o más potencias por el control de sus orillas, disputándose enclaves o prerrogativas coloniales favorables a sus intereses en esta zona del Mediterráneo occidental.
Por lo tanto, esta alta conflictividad se inauguró con la aparición del sistema-mundo capitalista, el colonialismo y la temprana lucha histórica de las potencias imperialistas europeas (y occidentales) por el control no solo del propio Estrecho, sino de lo que el gobierno de Sánchez denomina ahora el “flanco sur” de la OTANi. Fue esta lucha la que acabó con Al Ándalus, inaugurando el dominio de los terratenientes y la Iglesia católica en Andalucía, y sembró el Mediterráneo de enclaves y presidios administrados por Castilla, Reino Unido, Francia o Génova.
La reciente crisis de Ceuta evidencia, de manera general, el desorden que reina en el interior del campo imperialista, así como su debilidad y sus muchas contradicciones. Igualmente, muestra las interferencias constantes de las agendas locales de los gobiernos que lo forman, capaces de modificar sus planes e, incluso, de poner en riesgo la tan ansiada reedición de su dominio -a costa de cientos de pueblos y de millones de vidas humanas- en este siglo XXI.
Pero, de forma más concreta, ante esta crisis que hasta ahora ha costado más de ciento cuarenta vidas, tenemos que preguntarnos:
1º ¿Los hechos responden a una “conspiración yanki-sionista-marroquí” contra el gobierno “más progresista de la historia”?
Este ha sido el gran mantra para explicar lo ocurrido no solo por parte de las fuerzas del Gobierno estatalii, con evidentes intereses en que prospere este argumento, sino también entre presuntas organizaciones revolucionariasiii. Más allá del delirio que supone considerar que sea necesaria una “conspiración yanki-sionista-marroquí” contra Sánchez y sus acompañantes en el Gobierno estatal, esta idea evidencia la incapacidad de analizar la realidad de esa región que es el Mediterráneo occidental y, con ella, la del Estrecho mismo. En este sentido, hay que recordar que el Estado español forma parte de la cadena imperialista que se supone habría conspirado contra él, que ha invertido en el último año cientos de millones en las bases de Rota y Morón, que participa activamente en el hostigamiento de la Federación de Rusia, nutriendo a los ucronazis y patrullando el Báltico, que, en 2022, Pedro Sánchez apoyó el Plan Marroquí de Autonomía (eufemismo tras el que se oculta un plan de ocupación) para el Sáhara Occidental y que el sexto Destructor de la Sexta Flota estadounidense llegará a Rota “después del verano”, según declaraciones de la ministra Robles. Si existiera tal conspiración, el Estado español estaría tirando piedras contra su propio tejado.
2º ¿El objetivo de este movimiento es que Marruecos gane el control del paso marítimo del estrecho de Gibraltar, asegurándolo al imperialismo estadounidenseiv?
Derivada de la tesis anterior, muchos sostienen la idea de que lo sucedido es fruto de una lucha por el control del Estrecho entre los reinos de España y Marruecos. Tal tesis parte de asumir implícitamente cuatro ideas previas: que hay un conflicto entre ambas monarquías, que su posición frente al imperialismo es distinta, que el Estado español está en vías de dejar de ser un eslabón de la cadena imperialista (o, al menos, que está más cerca de tal abandono que el Estado marroquí) y que el colonialismo español en África es legítimo.
En este caso, habría que señalar que, de los dos Estados, el único que es miembro de la OTAN no es precisamente Marruecos y que también es el Estado Español es el que tiene mayor presencia militar estadounidense, en cuanto a instalaciones y a número de efectivos, en el territorio que administra (además de ese enclave británico en Andalucía que es Gibraltar). Por lo tanto, pensar que esto es un intento por parte de Marruecos, a través de la integración de Ceuta en su territorio, de hurtar el poder sobre las aguas territoriales “españolas”, ante la posibilidad de que un gobierno “díscolo” en Madrid bloquee el paso a los navíos del imperialismo estadounidense, es una ensoñación. Más aún si consideramos que, según las tesis británicas sobre las aguas territoriales de Gibraltar, apenas un par de kilómetros del Estrecho pertenecerían al Estado español para impedir la navegación internacional, y estos podrían ser perfectamente ser reclamados por el imperialismo británico mediante alguna argucia similar a las que ha utilizado en los últimos tres siglos para aumentar su territorio y las aguas que administra en la zona.

3º ¿Es fruto de la sentencia del Supremo?
Atribuir lo ocurrido a una sentencia del Tribunal Supremo de Madrid del 29 de junio suena a querer culpar al poder judicial de los problemas del Gobierno estatal nuevamente. Si bien es cierto que buena parte de sus miembros son fuertemente conservadores, cuando no ultraderechistas, no parece que el Supremo tuviera una intencionalidad política en este sentido, pues dicha sentencia, primero, es anterior a los sucesos, y, segundo, impide las devoluciones en caliente o “en frontera” a quienes entran a Ceuta por el mar, salvo que existan “elementos de contención en el mar” para proteger la línea fronteriza, elementos que no existían hasta ahora.
4º ¿Es Argelia la culpable de lo sucedido, en un intento por desprestigiar a Marruecos?
Esta es la tesis que ahora están difundiendo algunos medios cercanos al Majzen marroquí. Si Rabat y Madrid, ambos peones del imperialismo estadounidense, no parecen interesados en entrar en conflicto, entonces han de buscar un culpable externo (en este caso, Argel). Esta estrategia ayudaría a mantener a los gobiernos de Madrid alejados de Argelia, como lo han estado en la última década, una vez que se ha anunciado un incremento en la compra de gas argelino y una cumbre de Alto Nivel Madrid-Argel para octubre. Esta tesis, a la vez, eximiría al gobierno marroquí, criticado internamente estos días incluso por las fuerzas de oposición, de toda responsabilidad en lo ocurrido ante una crisis que ha dañado la imagen que el Majzen quiere dar del reino de Marruecos como un país homologable a los occidentalesv.
Para sustentar esta suposición se ha utilizado un informe de José María Gil Garrévi denominado “Campaña digital de movilización”. Un informe cuya principal “prueba” es que los teléfonos asociados a varias de las cuentas de redes sociales que alentaron a los jóvenes a acudir a Ceuta con información falsa o equivocada son argelinas. De ser cierto, tendríamos que pensar que la inteligencia argelina, heredera de quienes se enfrentaron y vencieron al imperialismo francés, ha perdido capacidades, hasta el punto de no saber ocultar la procedencia de varios números telefónicos o no poder comprar números de otro país. Pero es que, además, Gil Garré fue elegido por el servicio secreto exterior marroquí (DGED) para defender los intereses coloniales de Marruecos sobre el Sáhara Occidental en la comisión sobre descolonización de la ONU, lo que apunta a un reporte encargado ad hoc para culpabilizar al eterno rival de Rabat y uno de los pocos elementos antiimperialistas de la zona de lo sucedido.
De todas las explicaciones dadas a lo ocurrido, lo que queda claro es que solo el análisis concreto en base a los hechos, los precedentes y la trayectoria de ambos Estados puede arrojar luz. En este sentido, la posición del Secretariado de la C. N. de Nación Andaluza, considera que las razones profundas de esta crisis están claramente ligadas a la lucha de los presos políticos saharauis y a un posible cambio de actitud hacia Argelia por parte del gobierno de Madridvii.
Un elemento de carácter secundario de esta crisis del que nadie está hablando es la posibilidad de que, de ser cierto que los servicios secretos españoles estaban al tanto de lo que iba a ocurrirviii, o que Rabat avisó a Madrid de los acontecimientosix y el Gobierno estatal “dejó hacer”, esta crisis pretenda aprovecharse para fomentar la militarización social en la que estamos inmersas y abonar el campo a la ultraderecha carpetovetónica.
La superación del “problema del Estrecho” -que en cada crisis cuesta cientos de vidas- creado por el capitalismo y los imperialismos solo podrá darse tras la descolonización de Ceuta, Melilla y los peñones adyacentes a la costa africana bajo administración española, así como la reintegración de Gibraltar al país andaluz. Para que esto ocurra, es vital la alianza internacionalista de clase de todos los pueblos trabajadores implicados. A ambos lados del Estrecho, nuestros enemigos son los mismos: el imperialismo, las oligarquías y las monarquías feudales de los Estados español y marroquí. Y es que la lucha por una República Andaluza de Trabajadoras puede y debe alinearse y solidarizarse con la lucha por un modelo socialista y republicano de los pueblos marroquí y rifeño y, por supuesto, con el reconocimiento de la República Árabe Saharaui Democrática.
Carlos Ríos.
Granada, 6 de agosto de 2026.
Notas:
ihttps://www.elplural.com/politica/internacional/sanchez-acude-cumbre-anual-otan-defender-plan-flanco-sur_333370102
iihttps://mundoobrero.es/2026/07/31/marruecos-y-la-extrema-derecha-manejan-la-migracion-marroqui-para-sus-intereses-politicos/
iiihttps://x.com/CJSocialista/status/2083249834450899444
ivhttps://x.com/sacedator/status/2083809260488503449
vhttps://www.maroc-hebdo.com/article/migration-collective-vers-sebta-les-reactions-de-lopposition-et-de-la-majorite-gouvernementale
vihttps://www.moroccoworldnews.com/2026/08/333106/spanish-osint-report-identifies-algeria-linked-whatsapp-groups-in-ceuta-crisis/
viihttps://nacionandaluza.org/2026/08/01/nacion-andaluza-ante-los-sucesos-de-ceuta-acabemos-con-el-imperialismo-el-sionismo-y-las-monarquias-complices-a-ambos-lados-del-estrecho-de-gibraltar/
viiihttps://elcierredigital.com/investigacion/cni-advirtio-crisis-ceuta-2-meses-margen-que-paso-espana-no-actuara-antes-invasion



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